Podemos empezar diciendo ¿Qué es la modernidad?, la modernidad es un vocablo que nace en el siglo V con la intención de distinguir el presente, en oposición a la antigüedad, ya que para este momento entraría oficialmente el tiempo cristiano (moderno) que rompería con el pasado “pagano”.
La palabra “modernidad” no solo hace referencia a las fechas, lo importante es el contenido diverso, que hay implícito en ella. En ésta se buscan las diferencias o relaciones que ha habido con el pasado (antigüedad).
Se cree que el concepto “modernidad” nace con el Renacimiento, pero podemos decir que dicha palabra fue utilizada tiempo atrás por diferentes sociedades europeas (S. XII – XVII), las cuales retomaban dicho concepto en los momentos en los que se empezaba a formar conciencia de época. Conciencia de época que estaba enfocada al mejoramiento de la antigüedad, por medio de algunos tipos de imitación. Podemos entonces indicar que la modernidad pretendía solucionar problemáticas de pensamiento, cultura y vida social de las comunidades, en las que no solo se buscaba la emancipación sino también el cambio de aquellas ideologías tradicionales a las que está sujeto el ser humano.
Al llegar la “modernidad” llega con ella nuevos estilos en cuanto a moda, arte y maneras de ver la vida, lo cual obliga a los sujetos a convivir con nuevos objetos. Ciertamente, todo lo “moderno” llega a un momento en que pasa a ser absorbido por diversas condiciones y nuevas tecnologías, las cuales recogen y rezagan los objetos, convirtiéndolos así, en un objeto más de lo clásico, que de el mismo modernismo.
La modernidad llega entonces con un arte y un sentir revolucionario, en busca de aquella secularización que por años sometió e impuso normatividades opresoras y que de una u otra forma la posmodernidad también se ha visto afectada por aquellas comunidades que no han pasado a la otra orilla del S. XXI.
La conciencia estética de los “modernos” se preocupa en algún momento por el rompimiento de esquemas y los escándalos públicos; pero llega un momento de la modernidad, según observó Octavio Paz “la vanguardia de 1967 repite las acciones y gestos de la de 1917”, entonces se llega a un punto en que la modernidad es la recopilación de prácticas ya vividas fusionadas con elementos “actuales”.
Entonces podemos hablar de la búsqueda del proyecto “modernidad”, este proyecto que para muchos “concluyó”, convirtiéndose en una utopía impulsada por aquel movimiento intelectual llamado “filósofos de la Ilustración” del S. XVIII; los cuales buscaban desplegar una ciencia en la que la universalidad fuera la constante en cuanto a moralidad, leyes y arte autónomo; esta ciencia, también intentaba que el ser humano liberara todos aquellos conocimientos que había ido adquiriendo a través de la experiencia y que tal ves contribuiría al desarrollo de la vida social. Este movimiento intelectual estaba casi seguro de que la ciencia y el arte ayudarían al conocimiento del mundo individual, social y además auxiliaría en la felicidad de los individuos.
La cultura modernista resentida por la imposición dominante sistematizada, busca hacer frente por medio de nuevas políticas, que muchas veces transgreden y sobrepasan las convenciones ya establecidas por una sociedad, tal es el caso de los nuevos estilos que marcaron gran parte de la modernidad. Tales tendencias marcaron una fuerte preferencia hacia lo autónomo y deliberado.
Entorno al siglo XVIII y XIX se inscribe el concepto del arte por arte, concepto arrollador que convirtió el arte, en un arte pensado, con el fin de abordar las diferentes disciplinas.
En esta búsqueda incesante por saber que es la “modernidad” estamos seguros que con la aparición de ésta, llegaron muchas cosas positivas que marcaron la historia de la humanidad, como el aparente “progreso” de la misma en cuanto al dominio de la ciencia y la técnica, la independencia en cuanto a actividades religiosas y cortesanas, y la emancipación de todo tipo opresor, eso se cree. Pero como todo llega y en algún momento se extingue y arrasa con lo que ve en su camino, la modernidad igualmente dejo un vacío en los seres humanos y es aquella falta de interés o el “libre albedrío” que ha ido aquejando la esencia del ser, esencia que nos hace diferente a los seres no pensantes.
ahora bien, qué opina ud de la modernidad?